El superávit récord de café abre una ventana de oportunidad para el comprador de especialidad
Con el arábica cerca de mínimos de año y medio y un excedente global de hasta 10 millones de sacos, los importadores ganan margen para catar y elegir con calma los microlotes.
De la escasez a la abundancia
El mercado global del café ha cambiado de signo, y el giro favorece al comprador de especialidad. Tras la subida del 50% de los precios en 2025, las proyecciones apuntan ahora a un superávit global que podría ampliarse hasta los 10 millones de sacos en 2026, frente a los 1,8 millones del año anterior, según estimaciones de la casa de análisis StoneX. Sería el mayor excedente en seis años, sustentado en las cosechas récord de Brasil y en el fuerte crecimiento de las exportaciones de Vietnam.
Los precios reflejan esa holgura. El café arábica llegó a caer a mínimos de año y medio en las semanas previas, presionado por las expectativas de una cosecha brasileña abundante. El Banco Mundial prevé un descenso del 13% del arábica en 2026 y un 5% adicional en 2027, aunque los precios se mantendrán muy por encima de los niveles de 2020 a 2023.
Qué significa para el comprador de especialidad
Para el importador de café de especialidad, este excedente abre una ventana estratégica. En mercados tensos, los mejores lotes se agotan antes de que lleguen las muestras previas al embarque, y el comprador se ve obligado a comprometerse casi a ciegas. En un escenario de superávit, la dinámica se invierte: hay más tiempo para catar, evaluar y negociar, especialmente con los microlotes y las ofertas de estación única que definen la gama alta. La abundancia relativa permite además afinar la selección por perfil de taza en lugar de conformarse con lo disponible.
Vietnam y Brasil marcan el ritmo
Los dos gigantes concentran el pulso del mercado. Las exportaciones vietnamitas de café crecieron cerca de un 8% interanual entre enero y mayo de 2026, mientras Brasil se encamina a una cosecha que diversas casas cifran en récord. Este empuje de la oferta convencional arrastra a la baja los precios de referencia, lo que a su vez mejora el coste total de aterrizaje por kilo para el comprador europeo, con fletes que se estabilizan tras las tensiones logísticas de meses anteriores.
Una oportunidad con matices
La ventana, sin embargo, no está exenta de riesgos. La amenaza de un intenso episodio de El Niño planea sobre la floración de la próxima campaña brasileña, y los inventarios certificados en las bolsas han caído a mínimos de más de dos años, lo que puede tensar puntualmente la disponibilidad de ciertos orígenes. Para el tostador español, la recomendación de los especialistas es aprovechar el momento para asegurar relaciones directas con productores y cerrar contratos de microlotes de calidad, sin perder de vista que la volatilidad climática puede revertir el escenario con rapidez. La abundancia de hoy es una oportunidad, pero conviene gestionarla con la prudencia de quien conoce la fragilidad del origen.