El arábica sube un 11% en una semana y luego se desinfla: la volatilidad de julio pone a prueba a tostadores y compradores
Las lluvias en Brasil y el riesgo de enfermedades fúngicas en la cosecha vietnamita 2026/27 dispararon los futuros a mediados de mes, antes de que un dólar fuerte y la perspectiva de mayor oferta brasileña borraran buena parte de esas ganancias.
Una semana de montaña rusa para el arábica
A mediados de julio, el contrato de arábica con vencimiento en septiembre de 2026 subió 33,1 centavos por libra, un 11%, hasta alcanzar los 334,25 centavos, mientras que el contrato de diciembre avanzó 29,7 centavos, un 10,4%, hasta los 316 centavos. Ambos contratos principales acumularon así más de un 10% de subida en apenas siete días, un movimiento que los operadores calificaron de excepcional para una materia prima de consumo tan extendido.
Por qué subió: Brasil y Vietnam a la vez
Detrás de la escalada hay dos frentes de preocupación simultáneos. En Brasil, los agricultores han estado reteniendo ventas mientras evalúan cómo unas lluvias inesperadas en las zonas productoras afectan a la calidad y al rendimiento de la nueva cosecha, concentrando su actividad comercial en la entrega de contratos ya pactados. En paralelo, los operadores siguen de cerca la cosecha vietnamita 2026/27, ya que unas condiciones climáticas adversas —lluvias irregulares combinadas con olas de calor prolongadas— elevan el riesgo de enfermedades fúngicas en las plantaciones. A esto se suma un nivel de inventarios certificados en los almacenes de las bolsas que lleva semanas descendiendo, un factor que por sí solo tensiona cualquier mercado de materias primas.
Y por qué se desinfló apenas unos días después
La euforia duró poco. En la sesión del 16 de julio, el contrato de septiembre de arábica cayó 14,15 centavos, un 4,33%, hasta los 312,6 centavos por libra, su nivel más bajo en más de una semana, mientras el de diciembre retrocedió 12,7 centavos hasta los 297,25 centavos. El robusta de Londres siguió un patrón similar, cediendo cerca de un 3% en sus contratos de septiembre y noviembre. Un dólar estadounidense fuerte y la perspectiva de una mayor oferta procedente de Brasil explican buena parte de la corrección.
Robusta, la otra cara de la moneda
El robusta ya había protagonizado un repunte notable semanas antes, en junio, reflejando las limitaciones de oferta propias de la temporada baja de Vietnam, su principal productor. En ese episodio, los contratos de vencimiento más cercano llegaron a cotizar por encima de los de vencimiento más lejano, una señal clásica de tensión de suministro a corto plazo que los analistas no habían visto con tanta claridad en bastante tiempo.
Qué significa para el sector español
Para tostadores e importadores, esta volatilidad extrema complica cualquier decisión de compra o cobertura basada en un único nivel de precio. La lectura más prudente es fraccionar las compras en lugar de apostar por un momento concreto del mercado, y seguir de cerca en las próximas semanas tanto los partes de lluvia en las zonas cafeteras de Brasil como la evolución de la cosecha vietnamita, los dos factores que están moviendo el precio del café en todo el mundo este verano.