Del mayor alza en 26 años a la mayor caída de 2026: la montaña rusa del arábica sacude el mercado
El grano se disparó un 16% en una sesión por las lluvias récord en Brasil y al día siguiente cayó un 9%, en una de las semanas más volátiles para el café en años.
Una semana de vértigo en la bolsa del grano
El mercado del café ha protagonizado una de sus semanas más convulsas en años. El café arábica se disparó un 16,19% en una sola sesión, su mayor repunte en más de dos décadas, alcanzando los 349,95 centavos de dólar por libra, para desplomarse al día siguiente un 9,30%, su peor caída del año. El vaivén refleja hasta qué punto el clima y la especulación mandan hoy sobre la fase de procesado del grano y su calidad final.
El detonante del alza fueron las lluvias torrenciales sobre las principales regiones productoras de Brasil, el mayor exportador mundial. Minas Gerais, el corazón cafetero del país, recibió cerca del 1.956% de su media histórica de precipitaciones semanales según Somar Meteorologia, lo que paralizó la recolección y encendió las alarmas sobre la calidad. La corrección posterior se atribuyó al cierre de posiciones especulativas tras el rally.
El clima manda sobre el procesado
La lluvia es una amenaza directa para la fase de procesado. Según Safras & Mercado, la recolección brasileña de la campaña 2026/27 alcanzaba el 52% a 1 de julio, por debajo del 60% del año anterior y de la media de cinco años del 55%. Un grano que no puede secarse en condiciones por exceso de humedad corre el riesgo de desarrollar defectos, moho o fermentaciones descontroladas que arruinan el perfil de taza, un aspecto crítico para los cafés de procesado cuidado.
La sombra de El Niño
El horizonte introduce un factor de riesgo mayúsculo. La confirmación del fenómeno de El Niño ha impulsado el cierre de posiciones cortas entre los fondos y elevado la preocupación por un eventual «Súper El Niño» que podría afectar a la producción de los próximos meses, especialmente al robusta del sudeste asiático. Los operadores vigilan ahora si el sureste de Brasil logra mantenerse seco en la segunda mitad de julio para que avance la cosecha de arábica.
Un tira y afloja con las previsiones de fondo
La volatilidad contrasta con las expectativas estructurales del mercado, que siguen apuntando a una cosecha brasileña abundante y a un superávit global. A la incertidumbre se suma la decisión del mercado Intercontinental Exchange (ICE) de aumentar los requisitos de margen para operar futuros de café, lo que ha avivado las presiones de liquidación a corto plazo. Para el tostador y el consumidor españoles, la lectura es que la calidad del café de esta campaña —y no solo su cantidad— dependerá de un factor tan incontrolable como el clima, un recordatorio de la fragilidad de la cadena que va de la cereza a la taza.