El arábica se dispara un 9,73% en una sola sesión por el retraso de la cosecha en Brasil
Las lluvias frenan la recolección y amenazan la calidad del grano, mientras el temor a un «superniño» eleva la incertidumbre sobre el procesado de la próxima campaña.
Un salto brusco en el mercado del grano
El mercado del café volvió a mostrar su volatilidad con un movimiento contundente. El contrato de septiembre del café arábica se disparó un 9,73% en una sola sesión, alcanzando máximos de cinco meses, mientras el robusta subía un 5,5%. El detonante fue el retraso de la cosecha en Brasil, el mayor productor mundial, un factor que afecta de lleno a la fase de procesado del grano y a su calidad final.
Según los datos de Safras & Mercado, la recolección brasileña de la campaña 2026/27 alcanzaba el 52% a 1 de julio, por debajo del 60% del año anterior y de la media de cinco años del 55%. Las fuertes lluvias de junio han interrumpido las labores de campo y pueden haber mermado la calidad del grano recolectado, un aspecto crítico para los cafés de procesado cuidado, que dependen de una cereza recogida y secada en condiciones óptimas.
El clima manda sobre el procesado
La lluvia es una amenaza directa para el procesado. Un grano que no puede secarse adecuadamente por exceso de humedad corre el riesgo de desarrollar defectos, moho o fermentaciones descontroladas que arruinan el perfil de taza. La previsión meteorológica añadía presión: el servicio Rural Clima anunció lluvias para buena parte de Brasil a mediados de julio, lo que podría resultar «perjudicial» para los cultivos. A ello se suma que los caficultores brasileños están reteniendo ventas a la espera de precios más altos.
La sombra de El Niño
El horizonte a medio plazo introduce un factor de riesgo mayúsculo. La agencia estadounidense NOAA estima una elevada probabilidad de un «superniño» este año, potencialmente el más intenso registrado. Los operadores temen que este patrón climático retrase las lluvias en Brasil en septiembre y octubre, el periodo en que florecen los cafetos, lo que comprometería la cosecha 2026/27 y, con ella, la disponibilidad de grano de calidad para el procesado de la próxima campaña.
Un contraste con las previsiones de fondo
La subida contrasta con las expectativas estructurales del mercado. Diversas casas de análisis proyectan una cosecha brasileña récord y un superávit global que podría ampliarse hasta los 10 millones de sacos, el mayor en seis años. Los inventarios certificados en las bolsas, sin embargo, han caído a mínimos de más de dos años, lo que tensiona la oferta disponible a corto plazo. Para el tostador y el consumidor españoles, la lectura es que la calidad del café —y no solo su cantidad— dependerá este año de un factor tan incontrolable como el clima, un recordatorio de la fragilidad de toda la cadena que va de la cereza a la taza.